jueves, 4 de septiembre de 2014

Exhibición de toreo de salón ayer en Mérida

Exhibición de toreo de salón ayer en Mérida
  • Los toreros Alejandro Talavante, Juan Mora y Antonio Ferrero ofrecieron ayer una lección magistral en el coso taurino San Albín bajo la atenta mirada de los asistentes

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Los toreros Alejandro Talavante, Juan Mora y Antonio Ferrero ofrecieron ayer una clase de toreo de salón en el coso taurino San Albín, Mérida, bajo la atenta mirada de los asistentes. Este evento queda englobado en el programa organizado para conmemorar el centenario de esta plaza. Hoy se celebrará a las 21:00 en el hotel Las Lomas una mesa redonda en la que participarán toreros, ganaderos y aficionados.

José Tomás, una temporada insólita

Día 31/08/2014 - 22.32h

En toda la historia de la Tauromaquia, no recuerdo un caso semejante

José Tomás, una temporada insólita
EFE
José Tomás en la Feria de Málaga, donde cosechó un rotundo triunfo
Ningún aficionado discute que José Tomás es un gran torero. Ninguno podrá discutir, tampoco, que su temporada española, este año, es realmente insólita. En toda la historia de la Tauromaquia, no recuerdo un caso semejante: un diestro del que sus partidarios dicen que es la gran figura, al que todos los empresarios persiguen, pero que, sin saberse por qué, renuncia a actuar en todas las grandes Ferias y a cualquier competencia con sus posibles rivales...
Los datos están muy claros. Recuperado ya de las secuelas de su cornada del año anterior, José Tomás decidió reaparecer en la Plaza de Juriquilla (que no es, ciertamente, una de las más importantes de México). Después de mil rumores, su temporada española se ha reducido a tres festejos. Actuó en Granada, el jueves de Corpus, 19 de junio, junto al veterano Finito de Córdoba y el joven Rafael Cerro, con toros de Victoriano del Río y Domingo Hernández (¿por qué de dos ganaderías? ¿No dispone cualquiera de éstas, si son las que él prefiere, de seis toros a su gusto?).
El toro de su vuelta a España, de Domingo Hernández, fue devuelto por flojo y sustituído por un sobrero de Juan Pedro Domecq, muy parecido al titular, que se caía continuamente: le cortó una oreja. En el quinto, de Victoriano del Río, la esperada apoteosis se apagaba, porque el toro se rajó, cuando el diestro, al ir a coger la espada, le perdió la cara y sufrió un golpe tremendo. Pasó a la enfermería, aparentemente con una grave cornada, y Finito entró a matar dos veces; pero, ante el asombro general, volvió José Tomás y lo mató a la segunda. La emoción del momento provocó que se le concedieran dos orejas.
Tres días después, el 30 de junio, toreó en León: un toro de El Pilar, flojísimo, y otro de Domingo Hernández (otra vez, dos ganaderías). Mató a la segunda y cortó una oreja de poco peso. Titulé la crónica de ABC: «Con toros flojos, flojo triunfo». A estas alturas, la sensación de desencanto, hasta en sus mayores partidarios, era patente.
No volvió a torear hasta el 23 de agosto: casi dos meses de descanso. Es habitual que algún gran torero retrase algo el comienzo de sus actuaciones o adelante un poco su mutis pero un parón así, a mitad, después de solo dos festejos, resulta insólito, desconcierta a cualquiera. ¿Qué ha hecho José Tomás, en estos 54 días del centro de la temporada? Dedicarse a su vida familiar, según parece.
Por fin, la pasada semana toreó en Málaga, con el rejoneador Hermoso de Mendoza. Es un tipo de corrida que no puede llamarse «mano a mano», que se está repitiendo esta temporada, pese a las críticas generales, y que permite al diestro eludir el sorteo, llevar elegidos («debajo del brazo», decían los revisteros clásicos) sus toros; una vez más, de dos ganaderías, Parladé y Victoriano del Río. En este caso, el triunfo sí fue rotundo: «Corta tres orejas y sale a hombros tras torear con suma lentitud», tituló Fernando Carrasco, en estas páginas.
No ha anunciado José Tomás ninguna otra actuación, en España (intentará que acuda al Pilar el nuevo empresario de la Plaza, su amigo Simón Casas). Por el momento, el resumen de su temporada española es claro: ha toreado tres tardes, matado siete toros y cortado el mismo número de orejas. No ha querido torear en ninguna de las principales Ferias: Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao... Por supuesto, no se le ha podido ver en ninguna que se transmita por televisión: así se mantiene el misterio. No se ha salido de las cuatro o cinco ganaderías predilectas de las figuras. No ha alternado con sus posibles rivales:Ponce, El Juli, Morante, Perera, Manzanares...
Estos son los hechos. ¿Cuáles son las causas? ¡Quién sabe! Defienden sus partidarios que el arte es cosa de calidad, no de número: ¡gran verdad! Pero que, para alcanzar un nivel artístico, haya que torear tan poco resulta muy sorprendente. ¿Se encuentra bien, físicamente? Parece que sí. ¿No tiene ganas de torear más? Si es así, ¿por qué? Para defenderle, escucho que tiene derecho, como cualquier artista, a elegir lo que quiere hacer. ¡Por supuesto! Pero los aficionados también tienen derecho a comparar con lo que hacen otros grandes toreros y opinar.
Está claro que José Tomás estudia y controla cada una de sus actuaciones: los toros, los compañeros, el dinero.... Su escaso número de festejos va unido al rechazo absoluto a ser televisado y a aparecer en los medios. Desde el punto de vista del marketing, la estrategia es redonda: cada corrida suya se convierte en algo especial (es lo que han intentado imitar El Juli y Morante, anunciando, a comienzo de temporada, un calendario cerrado). Por eso, los que han conseguido una entrada, se consideran afortunados, no pueden aceptar que su esfuerzo no haya valido la pena... La ecuación es clarísima: si José Tomás toreara más tardes, la expectación disminuiría. Si lo hiciera en otras Plazas, la exigencia sería mucho mayor: en los toros, en los carteles y en el público.
La estrategia comercial funciona perfectamente pero la valoración de los aficionados es más dudosa. Imaginemos que Cristiano Ronaldo o Messi solo aceptasen jugar contra rivales fáciles o fuera de las grandes competiciones: ¿serían considerados los mejores futbolistas del mundo?...
Mi opinión no puede ser otra que lo que a mí me enseñaron, desde chico: la gran figura es el que puede con todos los toros, el que torea en las grandes Ferias y se enfrenta a sus más fuertes rivales. Quizá la Tauromaquia moderna sea otra cosa...

Miguel Abellán: «Desde que sé que mato seis toros en Madrid, las 24 horas del día son noche»

Día 02/09/2014 - 15.00h

Es el gran protagonista de la Feria de Otoño, donde actuará en solitario el 4 de octubre

«Ni de chico soñé que yo fuera el principal protagonista de una tarde en Las Ventas». Sobre su arena camina despacioso Miguel Abellán, con un traje gris, casi espuma de mar, fiel a la querencia de su armario por los ternos claros. El gesto se torna serio cuando emprende rumbo a los medios, con una tibia sonrisa. Bajo sus pies, el platillo de la Monumental, palabras mayores. El 4 de octubre tendrá allí la cita de su vida: se encerrará con seis toros de Puerto de San Lorenzodentro del abono de la Feria de Otoño. «Desde que se cerró el gesto, las noches no tienen fin, las 24 horas del día son una larga noche», comentó durante la presentación de los carteles.
Frente a esa responsabilidad, el privilegio de los grandes: «Nunca me había planteado hasta ahora una encerrona, porque este tipo de gestas están solo al alcance de los elegidos. Pero viendo como iba el transcurso de la temporada, me ha parecido el momento idóneo. Solo el hecho de estar anunciado da una vitola muy importante». Continúa el madrileño: «Llevo 17 temporadas de alternativa, y si me descuido me quedo sin cumplir este sueño. La poca batería que me queda tengo que gastarla».
Autor de una ilusionante temporada, con triunfos a sangre y fuego, con una oreja de muchos quilates en San Isidro, se sobrepone también cada tarde a una enfermedad renal. «Es muy dolorosa, llevo tres operaciones y me siguen dando cólicos muy fuertes. Además de eso, yo que siempre presumí de una salud de hierro, este año me fracturé elcartílago en Valencia y en Pamplona me partí el abductor. Ojalá que el día 4 esos problemas se olviden y esté en plenas facultades».

Compromiso latente

Forjado en la capital, cuenta que «mi compromiso con Madrid es latente. Me conozco esta plaza como la palma de mi mano. Como dice el empresario, conozco todas la puertas, la Grande y la de la enfermería, con siete cornadas». «Esta afición -sigue- me ha catapultado cuando más lo he necesitado. Quería devolverle tanto cariño, tanto impulso, dedicar una gran tarde a mi pueblo, a mi reino, a mi feudo. A la afición de Madrid». Referentes: «La Goyesca del Dos de Mayo deJoselito, también la del maestro Paco Camino y de otros toreros, todas dignas de alabar».
Abellán asume este reto después de dos años de ausencia con la mente fija en ganar. Sin medias tintas. «Es una temporada para forzar la máquina -dice contundente-. No puedo apearme del tren al que me he subido. Mi trayectoria ha sido de más altos que bajos, pero también ha habido bajos. El tren ha vuelto a pasar por mi estación y me he subido con la conciencia de no volverme a apear, con la idea de que el billete sea de ida y no de vuelta».
Los empresarios de Las Ventas, José Antonio Martínez Uranga y Manuel Martínez Erice, reconocieron la apuesta de Abellán. «Valoramos muchos esta iniciativa y su esfuerzo, que partió del propio torero por un deseo íntimo. Lo hace en un momento perfeto de cuajo e ilusión», señaló Martínez Erice. Satisfecho con el «atractivo» serial, también ensalzó la vuelta de Iván Fandiño, «el otro pilar de la feria». Se refirió a las ausencias de toreros que triunfadores este verano, caso de Eugenio de Mora y Pepe Moral, a los que se les ofreció la opción de matar la corrida de Adolfo Martín. «Prefirieron dejarlo para el año que viene, y tendrán el puesto ganado».
Abrió el acto el director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Carlos Abella, que elogió «la oferta de los seis toros de Abellán y el gesto de que Fandiño quiera estar presente de nuevo en la Feria de Otoño, además de la variedad de toros a lidiar». «Los carteles -subrayó- cumplen estrictamente el objetivo marcadopor el pliego».

CARTELES DE OTOÑO

Hermoso de Mendoza corta tres orejas en Ejea de los Caballeros

Día 02/09/2014 - 21.26h
Hermoso de Mendoza cortó una tres orejas y salió en hombros del festejo de rejones que se celebró en la localidad maña de Ejea de los Caballeros. Destacó, sobre todo, su primera labor, en la que cuajó unagran faena. También cortó una oreja el joven Ginés Cartagena del sexto. Abrió cartel Fermín Bohórquez, que fue ovacionado en su primer turno con una buena corrida de Antonio Bañuelos. Se lidió un sobrero de Rosa Rodrigues (6º bis).
Fermín Bohórquez, ovación y silencio. Hermoso de Mendoza, dos orejas y oreja. Ginés Cartagena, ovación y oreja. Informa mundotoro.

Castella y Talavante salen a hombros en Palencia

Día 02/09/2014 - 20.29h

El francés, máximo triunfador con tres orejas

Sebastián Castella, que ha cortado tres orejas, y Alejandro Talavante, que ha conseguido dos, han salido a hombros de la plaza al término de la quinta corrida de la Feria de San Antolín, celebrada en Palencia, festejo en el que Manuel Jesús "El Cid" logró un trofeo.
Se han lidiado cinco toros de la ganadería de Benjumea y uno, tercero, de Albarreal, muy distraído, sin fijeza ni clase. Los de Benjumea han ofrecido un gran juego. Excepto el primero, carente de fuerzas, los demás han poseído bravura y nobleza.
Manuel Jesús "El Cid", saludos y oreja,
Sebastián Castella, oreja y dos orejas.
Alejandro Talavante, silencio y dos orejas.
Media entrada en tarde muy calurosa.

¿Por qué se quitó la vida Juan Belmonte, el torero revolucionario?

Día 03/09/2014 - 21.35h

Joselito le había ganado la partida cuando le mató un toro en Talavera

Un grandioso torero y un personaje genial: así era Juan Belmonte, que comparte con Joselito el Gallo la llamada Edad de Oro del toreo.
Sus seguidores se pegaban por las ciudades y los pueblos de España; ellos dos tenían que disimular su amistad y el profundo respeto que sentían por el otro, para no defraudarles. Eran opuestos –complementarios – dentro y fuera del ruedo.
José era la cumbre del clasicismo, el final – por desgracia – de la gran trayectoria de la lidia entendida como dominio de todos los toros y todas las suertes. Juan fue el gran revolucionario, que abre el camino del toreo contemporáneo. Cada vez se advierte mejor su sincronía con las grandes aportaciones de los movimientos estéticos de vanguardia: en 1914, a la vez que él toma la alternativa, Stravinsky estrena con gran escándalo, en París, «La Consagración de la primavera», Picasso investiga el cubismo sintético y Marcel Proust comienza a redactar «A la búsqueda del tiempo perdido». Es el signo de los tiempos, que algunos artistas perciben de manera intuitiva.
¿En qué consiste la revolución belmontina? Sencillamente, en dejar el toreo sobre las piernas, que hasta entonces predominaba, y guiar al toro solamente con los brazos, dejando quietos los pies. En no aceptar que haya terrenos del toro: todos son del torero, si es capaz de meterse en ellos. En basar todo en el temple, esa misteriosa capacidad para armonizar los movimientos de capote y muleta a la velocidad de cada toro, haciéndola cada vez más lenta. En bajar las manos, subrayando la dimensión estética del capote. En expresar con dramatismo la sensibilidad del artista... Todo eso lo han seguido todos los diestros posteriores a Belmonte y es la base de la Tauromaquia moderna.
¿Nacía esa nueva técnica de una limitación física? En parte, sí, pero sólo en parte. Además de conocedor del toro como ninguno, Joselito era un verdadero atleta, poesía grades cualidades físicas; Belmonte, todo lo contrario. Cuenta él mismo que, en una época, se sentía tan débil que no tenía fuerzas ni para separarse de la barrera para ir a buscar al toro: allí lo esperaba y, cuando le embestía, no tenía fuerzas para moverse, tenía que librarse de la cogida con el juego de brazos.

Espíritu de Triana

No es del todo cierto pero tampoco, pura fantasía. A eso hay que añadir el espíritu de Triana. Aunque Juan nació en la calle Feria, se sentía, desde su juventud, trianero, con la peculiaridad que eso supone: lo trágico frente a lo lírico; lo dionisíaco frente a lo apolíneo... Esas dos caras de Jano que definen, según Antonio Burgos, a la capital hispalense. Y, sobre todo, la intuición de una nueva forma de torear: aunque, según él mismo dijo, no se trataba de innovar nada, sino derestaurar las más viejas esencias.
Cuando comenzó, no poseía Belmonte la técnica necesaria para llevar a la práctica sus sueños: le cogían demasiado los toros. Dictamino El Guerra, el viejo Califa cordobés: «El que quiera verlo, que se dé prisa, antes de que lo mate un toro». En cambio, Joselito era tan dominador que – se decía – sólo le podía coger un toro si le tiraba un cuerno. Pero la vida es más imprevisible que las más razonables explicaciones: a José lo mató un toro, en Talavera; Juan puso fin a su viuda cuando estaba ya en lo que Jorge Manrique llama «el arrabal de senectud».

Un genio en cualquier caso

A Joselito no le imaginamos fuera de los ruedos: era un obseso del toreo, sólo vivía y valía para eso. Juan, en cambio, hubiera sido también un genio en cualquier otra cosa que se hubiera propuesto. Aunque no hubiera estudiado, era un hombre de múltiples inquietudes, deextraordinaria inteligencia natural. En el libro de Chaves Nogales se cuenta cuando quería irse a África, a cazar leones, o cómo, desde novillero, apilaba libros en su esportón. Hubo temporadas en que leyó cerca de setenta libros, el mismo número de corridas que toreó. Una tarde, cuando el mozo de espadas fue a vestirlo para torear, le dijo que no iba a hacerlo porque necesitaba acabar una novela de Anatole France, y así lo hizo... No era una pose sino la expresión de una profunda inquietud personal.
Sus reflexiones sobre Tauromaquia poseen una originalidad tan profunda que todos las hemos repetido mil veces: se torea como se es, por una fuerza espiritual, que la misma que nos lleva a enamorarse... No es extraño que fascinara a los intelectuales: poseía lo que Bergamín llama «percha literaria». Valle-Inclán y Pérez de Ayala le organizaron un homenaje. Definió el primero que Juan, tan poco atractivo físicamente, se transfiguraba, delante del toro, adquiría la belleza de una estatua clásica. Para el segundo, había realizado su sueño: convertir a la Tauromaquia en una de las Bellas Artes, depurándola de toda violencia y crueldad...
Pata ayudarle, dictó a su amigo Chaves Nogales, que no era aficionado a los toros, uno de los más hermosos libros de toros: «Juan Belmonte, matador de toros». Poco importa que, en él, como en la vida, la realidad se mezcle con los sueños. Si Joselito – como él dijo – le ganó la partida en Talavera, donde murió, Juan - lo ha dicho Antonio Burgos – le ganó a él gracias a Chaves Nogales: al apoyo de los escritores y artistas...
¿Por qué se suicidó Juan Belmonte? Nadie lo sabe con seguridad pero existen varias pistas. Desde joven, tenía obsesión por la muerte, llevaba consigo una pistolita. No se resignaba a la decadencia física (¿y sexual?). Temió que una hernia de hiato fuera una enfermedad más grave. Le impresionó micho ver a su gran amigo Julio Camba, en el Hospital, lleno de tubos: él no quería morir así...

Su último amor

El 8 de abril de 1962, a punto de cumplir los 70 años, por la mañana, visitó a Enriqueta, su último amor. (En las páginas de ABC he contado esa historia). Le dejó varios regalos: un portacalcetines de oro, un bolígrafo para el frac, un sobre con dinero y varias fotografías dedicadas: «Cuando yo me muera, si necesitas dinero, véndeselas a una revista extranjera, que las pagarán bien». Y, como tantas veces, en broma, ella le tiró una zapatilla, pero él ya no pudo volver, otro día, para devolvérsela.
Esa tarde, recorrió a caballo su finca, acosó y derribó, quiso encerrar en la placita de tientas a un semental. Lo cuenta su amigo Andrés Martínez de León, en una carta que ha publicado Salvador Balil: «¿Quiso despedirse de la vida enfrentándose a un toro de verdad?¿Quería que el toro lo matara? Ya anocheciendo, casi a dos luces, en ‘la hora de Belmonte’, se encerró en su despacho, puso en marcha el ronroneo del pequeño motor que da luz al caserío y se pegó un tiro».
Así murió un genio. Y Gerardo Diego apostilló: «Apiádate, Señor, de Juan Belmonte».

Bogotá aprueba la vuelta a los toros mientras en Cataluña siguen prohibidos

Día 04/09/2014 - 01.28h

De la alegría colombiana a la vergüenza española

La alegría nace de que los jóvenes novilleros colombianos, que estabanen huelga de hambre para reclamar su derecho a ejercer con libertad una profesión legítimamente autorizada, han logrado su propósito: la Corte Constitucional de su país les ha dado la razón, en contra de la arbitraria actuación del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Conviene anotar que a ellos se unió –personalmente y con un magnífico escrito– el maestro César Rincón, auténtico ídolo nacional para los colombianos, y que el recurso de amparo fue presentado por laCorporación Taurina.
La vergüenza surge de que en España no hemos sabido reaccionar de igual modo ante una actuación semejante: la prohibición de la Fiesta en Cataluña que decidieron los independentistas catalanes. Ante todo, los profesionales taurinos españoles no reaccionaron con la suficiente contundencia ante esta prohibición: ¿recuerdan alguna manifestación de las figuras del toreo delante de la Plaza Monumental de Barcelona? Tuvo que ser un aficionado, el recientemente fallecidoLuis María Gibert, el que se dejara su salud para promover incansablemente una Iniciativa Legislativa Popular en favor de la Fiesta.

Motivos políticos

La vergüenza continúa hoy mismo porque el Tribunal Constitucional sigue sin dar respuesta al recurso planteado por el Partido Popular. Pasan los años y ese Tribunal sigue callado sobre el tema. Si se trata de un simple retraso –de varios años, eso sí–, la imagen que da el Tribunal Constitucional es lamentable. Pero la cosa puede ser peor: ¿quién no sospechará que la dilación en el fallo obedece a motivos políticos, no molestar con un tema más a un gobierno que está promoviendo la separación de España? Lo veamos por donde lo veamos, la imagen –y la realidad– es lamentable. ¿Se han manifestado contra ella los profesionales taurinos españoles? Todavía estamos esperándolo.
El alcalde Petro prometió no acatar la norma legal, si no le daba la razón: exactamente igual que ha sucedido en Cataluña en varios temas, muchísimo más importantes que el taurino.
No solo es Francia, también Colombia nos adelanta en la defensa de la Tauromaquia: para vergüenza nuestra, aunque nos alegre su éxito.