sábado, 31 de agosto de 2013

Fallece un hombre de 35 años en los encierros de Villarejo de Salvanés

  • Sufrió una herida en el pecho que acabó con su vida prácticamente en el acto
Un hombre de 35 años ha perdido la vida esta tarde en los encierros de Villarejo de Salvanés (Madrid), que se celebran esta semana con motivo de las fiestas patronales del municipio. El fallecido, Sergio P. S., natural de Arganda del Rey y residente en la propia localidad que acoge las carreras populares, sufrió una cornada en el pecho que acabó con su vida prácticamente en el acto y los médicos no pudieron hacer nada por salvarle.
Numerosas personas sufrieron ataques de ansiedad y tuvieron que ser atendidas por los servicios de emergencia tras presenciar el suceso. El alcalde de Villarejo de Salvanés ha decidido suspender las fiestas patronales que se celebran esta semana, que incluían más encierros y suelta de reses este viernes y el sábado por la mañana.

Alejandro Talavante, solo con seis toros en el ruedo de TVE

Día 29/08/2013 - 22.02h

Tras la baja de Morante de la Puebla este domingo en Mérida

Alejandro Talavante se ha quedado solo en la única corrida queTelevisión Española retransmitirá en toda la temporada. Después de queMorante de la Pueblaanunciase este jueves su baja en la corrida de este domingo en Mérida, en la que toreaba mano a mano con el extremeño, Talavante ha tenido el gesto de tirar solo del carro televisivo tras otras propuestas fallidas por parte de la empresa. «Estamos sumamente agradecidos a Alejandro por su compromiso con la Fiesta y Extremadura», señaló el empresario del coso, José María Garzón.
El apoderado del sevillano, Antonio Barrera, dio a conocer vía Twitter la imposibilidad de que su poderdante torease al no encontrarse aún recuperado de su grave cornada del pasado 10 de agosto en Huesca: «Aunque ha hecho todo lo posible, y sintiéndolo mucho, Morante no podrá estar presente en ninguno de sus tres compromisos el próximo fin de semana (Palencia, San Sebastián de los Reyes y Mérida)», escribió en su cuenta personal. Este anuncio hace que, a partir de ahora, todas las miradas se dirijan a Ronda, donde el ribereño actúa en solitario el 7 de septiembre. Un acontecimiento extraordinario que, con casi total seguridad, Morante sí podrá cumplir.

¿Canal Plus en Ronda?

Además, según ha podido saber ABC, Canal Plus ha mostrado gran interés en retransmitir la Goyesca, cuyas negociaciones se iniciaron antes de la cornada sufrida en Huesca, aunque quedaron algo estancadas por el percance. De llevarse a cabo, sería todo un hito. En todo caso, la rehabilitación del sevillano sigue por buen camino y está previsto que la próxima semana mate a puerta cerrada algunos toros para ver cómo responde la pierna izquierda, en la que sufrió una cornada de tres trayectorias, de 30, 20 y 15 centímetros.
La baja de Morante en Mérida suscitó gran pesar en las redes sociales y entre la afición que ansiaba su vuelta en la ciudad romana. Pero también se ensalzó la apuesta de Talavante, que tras su poca fortuna en su encerrona con victorinos en Madrid, ahora se atreve con seis toros (de Zalduendo) en el ruedo de TVE, que ya había hecho lapromo con el mano a mano pero que considera muy interesante llevar a los hogares este importante reto del extremeño. La cita: el 1 de septiembre, a las siete de la tarde.

Del temple a placer de El Fandi al valor en plenitud de Perera

Día 28/08/2013 - 00.08h

Oreja para el granadino con un excelente fuenteymbro y puerta grande del extremeño

Nada más salir el primer toro se adivinó que la corrida superaría en presentación a la monstruo de diminuto trapío. Incluso hubo tres ejemplares propicios para el éxito, y eso que el inaugural no convidó a la esperanza. No sabemos qué habría comido el de Fuente Ymbro(próximamente, el ganadero ofrecerá una rueda de prensa con el "parte facultativo" de su ganadería, "que no anda bien de salud" por cosas de la nutrición), pero parecía que se había empachado de mantequilla, aplicada generosamente en las patas. Estuvo más tiempo en la arena que en pie, aunque cuando embestía lo hacía con nobleza a las telas de un Fandi que trató de templarse a izquierdas.
Al completo halló el temple en el cuarto. Sorpresa torera y ganadera. Fandila demostró que sabe manejar el capote, más lucido en el saludo y en el galleo que en las ásperas lopecinas. Desde el amanecer se vislumbró la clase de "Vistoso", un fuenteymbro con el que a Ricardo Gallardo, sentado encima de toriles, se le alegró la cara. Extraordinario toro, que humillaba y embestía con clase; quién sabe si en el campo comió a la carta y no el menú diario de pienso.. Y sensacional El Fandi, que se lentificó como nunca por ambos pitones, especialmente al natural, con muletazos al ralentí, algunos rematados en la cadera. A placer por el camino clásico. Hasta en los afarolados se sintió. Con "Vistoso" ya a menos, le invitó a su fiesta de molinetes, se lo enroscó y recurrió a desplantes en tierra para desperezar a los que seguían con la merendola entre las manos. La obra era de indiscutible doble oreja, menos para el señor presidente, al que no le salió del pañuelo darle la segunda.
El mando y la verdad se enseñorearían después con Perera, un valor en plenitud. El extremeño desplegó toda su artillería pesada en el sexto, al que enseñó su tarjeta de presentación cun racimo de hinojos. Se inmovilizó en el platillo para prologar con el impactante péndulo, que no fue mundano, sino de esos que acongojan de emoción. Sirvió el fuenteymbro, pese a puntear por su no sobrada fortaleza. Aunque bien que aguantó el poderío y el toreo por abajo pererista, con esa quietud y profundidad que presiden su camino. Cortó una oreja (el usía se puso duro también), al igual que al mansísimo tercero, que se dolió en banderillas con descaro después del trepidante quite por Córdoba, Tafalla, Gaona y Calesero. A toriles se quiso ir a dormitar "Sueño Mío", y allá planteó batalla Miguel Ángel, meritísimo con el burraco, un zapatito enmorrillado.
Si Sebastián Castella se marchó de vacío fue por culpa de la espada. El francés se empeñó en torear a pies juntos al sueltito segundo, que se pegó un volatín. Lo que le faltaba al ganado "enfermo"... El francés prendió la chispa en un prólogo de valor adriático, sin enmendarse. El potable "Regatero" necesitaba una labor de médico, todo suave, sin acobardar su bondad. Así lo hizo, gota a gota y con firmeza, en unos naturales de brillante despaciosidad. Ascendieron luego unos derechazos con enjundia, se gustó en el cambio de mano y se adornó con unos invertidos. El torerísimo cierre por bajo acercó más el triunfo, pero el acero lo alejaría después... Castella puso todo y más en el quinto, con cierta casta geniuda y corto motor, menos claro que el resto.

Juan José Padilla sale a hombros en Palencia

Día 29/08/2013 - 22.10h

Oreja para El Cid y Fandiño con una sosa corrida

Juan José Padilla ha cortado dos orejas y salido de la plaza a hombros en la corrida de toros celebrada este jueves en Palencia, segunda de laferia de San Antolín, festejo en el que El Cid e Iván Fandiño han cortado un apéndice cada uno.
Se han lidiado seis toros de Antonio Bañuelos, nobles pero sosos y bajos de raza. El mejor, el sexto.
Juan José Padilla, oreja y oreja.
El Cid, ovación y oreja tras aviso.
Iván Fandiño, oreja y palmas.
La plaza tuvo un tercio de entrada en tarde soleada, fresca y ventosa, informa Efe.

Álamo, capitán en la macrofiesta de Cuenca

Día 27/08/2013 - 01.49h

Corta cuatro orejas y se hace el amo del cartel de figuras en una corrida monstruo en la que olvidaron el trapío

«Tunante» se llamaba el primero, con más pinta de becerro que novillote. «Tunanterías» de los que consintieron que la macrofiesta se llevase a cabo, pero hete ahí que se presentó una taquilla demasiado golosa en tiempos de crisis. No es de recibo ofrecer un espectáculo con trozos del ruedo como un lago de patos, el agua amenazante y los tendidos convertidos en piscina. ¡Y algún palco con goteras cual cataratas del Niágara! Algún palco, sí, el mismo en el que José Luis García y Resurrección habían pagado 95 euros del ala por entrada. Casi un talón de doscientos por ver parte del festejo paraguas en mano y con un cubo de fregona a sus pies para que la gotera no encharcara más el suelo.
La macrocorrida del chivo -de juzgado de guardia que en tarde de tanta expectación y en la corrida monstruo se olviden del trapío del toro- arrancó con cuarenta minutos de retraso, porque no vayan ustedes a creer que había lona para resguardar la arena: nada de nada. Y eso que las previsiones meteorológicas bien que anunciaban lluvia. A eso de las seis, los operarios comenzaron a arreglar el piso. Se afanaban los hombres y agotaron los sacos de serrín de las carpinterías de Cuenca y alrededores. Se puso manos a la obra hasta el empresario, Maximino Pérez, que todo hay que decirlo creó una atractiva feria sobre el papel. Al César lo que es del César. Pero la organización de este lunes...
Así las cosas, a las siete y diez arrancó el paseíllo después de retratar granizos como melones entre la ovación del bendito público. Enrique Ponce hizo olvidar el impresentable trapío del primero con su elegancia a la verónica y en una faena de temple. Al cubo lo halló en un cambio de mano preciosista. Pulseó a la perfección la embestida, que dentro de su nobleza le tiró algún derrote. Mediada la faena, arreció otra vez el aguacero con fuerza y el de Chiva pintó muletazos con sabor. Con el público convertido en el paraíso del chubasquero, inauguró el marcador peludo.
El Juli se empapó de toreo del bueno. Qué manera de templar, de poder, de trenzar... Roto y con expresividad ante el rival, con un viaje de almíbar. Hasta que en las manoletinas del epílogo se rajó a tablas. Ya sin lluvia, paseó una oreja.
Se anunciaba la reaparición exprés de Manzanares, con una recuperación de su esguince que ni Billy el Niño... Perdió el premio con el descabello ante el bonachón tercero, con el que se templó con el mando a distancia.
La faena más maciza se apellidó Del Álamo. Vaya firmeza de planta y toreo por abajo. Vaya manera de engarzar los muletazos, con ajuste. Todo con la verdad por delante, la misma con que se tiró a matar, pese a caer defectuosa la espada. No importó: merecido doble galardón.
En el segundo tiempo pensábamos que mejoraría la presencia de la corrida de Daniel Ruiz, noble y con clase, sin excesos de fortaleza (aunque a veces dio la impresión de patinar por el ruedo remendado), buena salvo el parado y flojo quinto -al que Ponce, autor del quite salvador, sacó más de lo que tenía con técnica y ambición- y el justo y blando sexto -sin opciones de lucimiento para Juli-.
Manzanares encandiló con su estética en el estupendo séptimo, un torete para ahondar en lo que no se profundizó. El que sí buceó fue Juan del Álamo con el sobrero. El sustituto de Morante se puso el uniforme de capitán y se merendó a los maestros, a los que nadie discute su deseo por agradar y lo ya escrito. Pero el salmantino se colocó, se aplomó, barrió el barro y se hizo el amo del "corral" de las figuras con valor y autenticidad. Ya con la anochecida encima, los ayudados finales contuvieron más torería que lo vivido en esta historia interminable. Mereció la pena mojarse por ver la crecida de Álamo, a hombros con Ponce y el mayoral.

domingo, 25 de agosto de 2013

Aguilar, enorme ante el toro y el búfalo

  • El madrileño cortó una importante oreja y dio una gran tarde en la octava de Bilbao
Entregado desplante de Alberto Aguilar en el coso de Vista Alegre
Entregado desplante de Alberto Aguilar en el coso de Vista Alegre Telepress
Bilbao. Octava de las Corridas Generales. Se lidiaron toros de Adelaida Rodríguez y, tras correrse turno en el 2º, dos sobreros (5º bis y 5º tris) de Puerto de San Lorenzo, muy serios. El 1º, desrazado y sin fondo; el 2º, buen toro, repetidor y que humilló mucho; el 3º, rebrincado y sin emplearse; el 4º, de corta duración, derrotón y rajado; el 5º, flojo, noble y con el fondo justo; y el 6º, protestón y con el fondo justo. Más de media entrada.
Javier Castaño, de malva y oro, pinchazo, dos descabellos (silencio); tres pinchazos, estocada corta (silencio). Alberto Aguilar, de burdeos y oro, media baja, estocada contraria, aviso, descabello (saludos); buena estocada (oreja). David Mora, de espuma de mar y oro, cuatro pinchazos, estocada (silencio); estocada caída, dos descabellos (silencio).
Se lo hubiera encontrado de todas formas en quinto lugar. «Cala poco» le había caído en suerte a las doce de la mañana a Alberto Aguilar. Pero la flojera de su primero quiso que se acelerara todo y saltara al ruedo como segundo bis. Abría la cara una barbaridad este «Cala poco» que era toro serio y amplio por donde le miraras. Alberto Aguilar no sacó la lupa (no hacía falta) y no desperdició ni una arrancada, con el capote tampoco. Quitó por chicuelinas y por gaoneras Mora en un continuo ¡ay! De milagro se salvó. Aguilar se fue al centro y ahí empezó con la diestra, no había tiempo que perder y no lo hizo. Si enjundia tuvo el toreo diestro, firme de veras el madrileño, pasándose al toro por la barriga y cosiendo el humillado y repetidor viaje del toro... Profundidad logró al natural. Y eso que al primero el toro se revolvió pronto. Poco de eso quedó después. Insistió por ahí Aguilar, dando el pecho, buscando el pitón contrario... Y así hiló naturales de los buenos. Encontró la seda que tenía el toro en sus arrancadas y lo disfrutó. Y lo disfrutamos. Hasta que cogió la espada y lo sufrimos. Este tipo de torero del triunfo de hoy depende el contrato de mañana y la faena había tenido argumentos de sobra. Y más con la seriedad de ese toro y la pureza de la puesta en escena. Ese filo de la navaja, ese filo maldito de la espada...
Nos enfrascamos en un horror de sobreros hasta que saltó el quinto, tris, de El Puerto de San Lorenzo, un zambombo de 676 kilos que parecía un autobús de dos pisos. Viejo, reviejo. Un horror. Qué miedo. Miraba al caballo de picar de tú a tú. El toro tuvo la fuerza justa, perdía las manos y lejos de querer comerse a nadie, sacó nobleza. Aguilar le exprimió hasta el último muletazo. Puro corazón torero, de querer, de necesitar, de ser, de estar. Así, como fuera, era su oportunidad y no dio un paso en falso. En el centro, en tablas, en el infierno si hacía falta. Y con lo justo delante de ese torazo solventó. Buen torero Aguilar. Esta vez la espada entró, en la yema y un trofeo como un sol en ese día nublado paseó el torero de Madrid. Enorme, un gigante ante aquel búfalo del Puerto.
La otra ovación fuerte de la tarde fue, y no es novedad, para la cuadrilla de Javier Castaño. Así se están dando la vuelta a España y sur de Francia. A Tito Sandoval le pusieron tres veces en suerte el toro, la última desde el mismo centro del ruedo. Un picotazo le daba después, en el sitio. El toro no lo puso tan fácil después ni para la lidia ni para los palos, pero solventaron Galán con el capote y Adalid y Sánchez con las banderillas hasta desmonterarse. Es verdad que en sus toros el espectáculo se asegura mucho antes. Generoso, y casi inaudito, el matador. La faena de Javier Castaño después no fue. En los primeros encuentros mantuvo demasiada distancia y en un santiamén el toro, que pasaba por allí y sorprendía con un derrote cuando lo menos lo esperabas, acabó por rajarse.
Desrazado y sin fondo fue su primero, que además abría plaza. A Javier Castaño no le quedó otra que justificarse con un arrimón. Pintaba mal la tarde.
Mora no tuvo lote. Rebrincado y sin clase el tercero y deslucido y sin fondo el sexto. No renunció a los quites, lo demás estaba mermado. El gigante Aguilar marcó la tarde.

Victorino Martín: «Bilbao, una de nuestras plazas, ha sido siempre fiel a un tipo de toro»

  • Seis toros de la «A» coronada saltarán al ruedo de Vista Alegre el próximo domingo, «una corrida muy seria»
Antonio Ferrera, Diego Urdiales y El Cid serán los encargados de estoquear sus toros
Antonio Ferrera, Diego Urdiales y El Cid serán los encargados de estoquear sus toros Jesús G. Feria
Los toros llevan su nombre, «Victorinos», y no hace falta presentación. El azul y encarnado son los colores de una ganadería santo y seña de la cabaña brava. Y como tal, pisan plazas elegidas, entre ellas, Bilbao. El próximo domingo, en el coso de Vista Alegre, seis cárdenos saltarán al ruedo del mismo color, hecho que se repite ininterrumpidamente desde 2001. A lo largo de estos años, Victorino mantiene el número de toros lidiados cada temporada, «unos noventa serán este año». El secreto, una afición desmedida.
- Un año más, Victorino Martín está anunciado en Bilbao. Un punto fuerte de la temporada.
- Bilbao es una plaza que consideramos nuestra, donde hemos ido muchas veces y sentimos el reconocimiento de la afición. La corrida que llevamos es muy seria, son cabezas de camada y vamos con mucha ilusión y muy a gusto. Vista Alegre es una de las plazas más importantes y que ha sido siempre fiel a un tipo de toro. Serio y entipado. Ni ha aumentado su volúmen cuando ha podido ni lo ha reducido ante la exigencia de algunas figuras. Bilbao fue la única plaza que no se entregó y resistió al huracán «cordobesista». Además, la afición es seria pero respetuosa. Y eso es lo que más me gusta de Bilbao: su respeto por la tradición y el ritual. Un ejemplo para todas las demás plazas.
- Pero antes de la Aste Nagusia, lidió en Málaga, otra plaza de primera. ¿Otro tipo de toro?
- No, no. Al menos para nosotros, no. Málaga se ha convertido en una plaza muy exigente que forma, junto a Sevilla y Córdoba, una plaza importante de primera categoría en Andalucía.
- Los triunfos hablan por sí mismos, buena temporada de Victorino Martín esta del 2013.
- Sí, me faltan plazas importantes en las que hubieran podido salir mejor las cosas, pero en líneas generales, de momento, la única espinita clavada del año es Madrid. Sin embargo, el porcentaje de toros que nos han embestido es para estar contentos, porque demuestra la regularidad de la ganadería. Ahora mismo pienso en tardes importantes como la de Arles y Mont de Marsan en Francia o Santander, como más recientes.
- El día de Talavante estuvo marcado en rojo en el calendario. ¿Qué cambiaría de esa tarde?
- No se puede quitar nada. Ni de lo bueno ni de lo malo. Lo que sí faltó es suerte; porque todo salió al revés. Hizo un día de perros, con mucho viento y creo que la apuesta fue demasiado fuerte. La parte positiva es que de tardes así se sacan lecciones. Se aprende mucho más cuando las cosas no salen bien que cuando van rodadas. Esa tarde forma parte de la historia y debemos mirar hacia delante e intentar mejorar en lo que se pueda.
- Si miramos hacia el futuro, sería positivo hablar de más gestos de este tipo.
- Sería importante para la fiesta este tipo de apuestas. Bien es verdad que este año ha habido algunos y quedan otros por ver, como el mano a mano entre Morante y Castella en Dax el próximo 8 de septiembre, donde lidiarán dos toros nuestros... Es conveniente que hicieran este tipo de gestos más a menudo. Pero también somos conscientes de que nuestro toro es diferente. Especial. Y es verdad que matarlo por primera vez y que las cosas salgan bien es muy difícil, porque cuesta cogerle el aire.
- Más de cincuenta años al frente de lo que fue una intuición.
- Algo más de medio siglo como ganaderos y lidiando en plazas importantes. Es una vida dedicada al toro. O dos, la de mi padre y la mía. Son dos generaciones completas dedicadas al toro con entrega y pasión. Ser ganadero es una forma de vida nada fácil porque el campo y la ganadería son actividades complicadas y muy exigentes. Pero es lo que nos gusta y la verdad que nos sentimos orgullosos, satisfechos y realizados.
- Da la sensación de que ha aumentado el número de toros lidiados por Victorino Martín en los últimos años.
- Pues estamos en los mismos números. El año 97 fue el que más lidiamos, un total de veintidós, pero nos movemos entre catorce y veinte. Actualmente tenemos unas 350 vacas y así nos movemos, aunque depende cada año de las bajas que haya. Pero siempre intentamos mantener esa cantidad de reproductoras.
-¿El motivo?
- Porque debemos buscar un equilibrio tanto en número de animales como en el manejo. De esta forma, controlamos el número de corridas que lidiamos. Aun así, hay años que vamos justos de tiempo en algunas épocas del año para tenerlo todo listo, imagínate con 700 vacas. Por otra parte, también reconocemos que el avance genético sería mucho más rápido si tuviera el doble de reproductoras.
- A pesar de la situación actual, mantienen el éxito. ¿Cuál es el secreto?
- No hay secretos. Lo que hay detrás de la ganadería es mucha afición y muchas horas de trabajo dedicadas al toro bravo, que así lo requiere. No obstante, algunas ideas salen y otras no, pero todas están pensadas y hechas con afición.
- La exigencia jugará un papel importante también.
- Por supuesto. Pero es que en la vida hay que exigirse uno mismo, que los demás seguro lo harán. Además, para ser competitivo hay que ser exigente. Si todo te vale, la vida se pondrá difícil. Y en esto del toro, la seriedad es muy importante, al igual que la disciplina, para conseguir los resultados previstos.
- Además del hierro Victorino Martín, decidieron apostar por dos más, que están dando sus frutos.
- Los hierros de Monteviejo y Urcola son más reducidos y es un tributo que estamos pagando a la Fiesta. Nuestra intención era recuperar encastes que se pierden y que, al fin y al cabo, son patrimonio de todos. El número de vacas reproductoras de estos dos hierros es mucho menor. Este año, entre Monteviejo y Urcola lidiaremos unos 40 toros. Pero que nos dan igual satisfacciones. Hemos lidiado corridas a pie y para rejones y son animales muy interesantes. Y cuando el público ve algo con interés en el ruedo, se queda con ello.