jueves, 26 de septiembre de 2013

Final del debate parlamentario de la ILP a favor de la Tauromaquia

Día 24/09/2013 - 01.01h

¿Se pondrán de acuerdo PP y PSOE por el bien de la Fiesta de los toros?

Llega esta semana a su final, en el Congreso de los Diputados, la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular en favor de la Tauromaquia. (Los votos del PP garantizan la aprobación del texto definitivo).
No ha sorprendido que una enmienda a la totalidad, totalmente contraria a la Tauromaquia, sea de Izquierda Plural, presa de sus viejos clichés ideológicos. De nada sirve recordarles que los toros, en España, nunca han sido de derechas, ni de izquierdas, ni del centro, sino de una gran parte del pueblo español, que se adhiere libremente a esa Fiesta (vista, en el mundo entero, como una seña de identidad de nuestro país), ni que notorios izquierdistas han sido apasionados de la Fiesta. El sectarismo ignorante no atiende a razones.
Más sorpresa ha causado la enmienda a la totalidad presentada porUPyD, hasta ahora poco interesada por este tema. No apoya la Iniciativa pero por una razón contraria, porque propone subir el grado de reconocimiento que debe darse a la Tauromaquia: no basta –dicen– con declararla Bien de Interés Cultural; el Gobierno debe inscribirla en su registro del Patrimonio Cultural Inmaterial y, así, podrá elevarse a la Unesco. Arguyen en el PP que es un gesto efectista, fácil de hacer desde la oposición. Es posible, pero la verdad es que esa propuesta es la más adecuada, si se quiere de verdad reconocer el valor cultural de la Tauromaquia: es la misma que ha sido defendida por laAsociación Internacional de Tauromaquia y promovida con éxito, en Francia, por el Observatorio de las Culturas Taurinas.
¿Bastará con que haya sido propuesta por UPyD para que PP y PSOE la desestimen? ¿Abandonará –¡por fin!– el PSOE sus viejas ambigüedades, en este tema? ¿Mostrará el PP el coraje políticonecesario para no temer irritar a los independentistas catalanes? Los dos grandes partidos, PP y PSOE, ¿tendrán la cordura de llegar a un acuerdo que sea eficaz en la defensa de la Fiesta? Muy pronto lo vamos a comprobar.

Ferrera apuesta y gana con un peligroso alcurrucén

Día 24/09/2013 - 22.17h

Valentísimo, dio una vuelta al ruedo de mucho peso en el cierre de la Feria de Logroño

La complicada y seria corrida de Alcurrucén exigió mucho a los toreros, especialmente el cuarto, un toro muy bien armado que vendió cara su vida. Enfrente tuvo a un Antonio Ferrera que pudo haberlo despachado con oficio y allí no hubiera pasado nada. Pero no, el extremeño apostó por poder al peligroso astado hasta el final. El núñezle pidió el carné de torero y el de luces se lo enseñó desde la primera letra hasta la última.
La cosa tomó color y calor en un ajustadísimo par de banderillas al quiebro por los adentros que despertó al público, que hasta ese momento, mediada ya la tarde, no había tenido muchas ocasiones de diversión. Ferrera, ya con la muleta en la mano, se lo sacó a los medios dándole ventajas, sin brusquedades. Una vez allí, estirarse parecía una misión difícil. El toro, con esos dos pavorosos pitones, se quedaba corto, y en la primera serie con la derecha ya se vio el compromiso que había adquirido el de luces. Le consintió mucho y acabó haciéndose con el mando. Por el izquierdo sí que era imposible.

Cada vez más crecido

Los pitones buscaban siempre detrás de la muleta. Ferrera cada vez más crecido, más asentado y más valiente, aguantó parones con los pitones rozándole los bordados, hasta que al final le sopló una tanda al natural que fue un «o pasas o me trincas». Y pasó a medias, pero el público a esas alturas ya se había entregado al derroche de pundonor y valor. Estoconazo, que hubo de precisar el refrendo del descabello. Quería el triunfo, y se quedó solo en el mismísimo platillo de la plaza para dar excelencia al trámite del verduguillo. Pañolada en los tendidos que el presidente ignoró. Lo importante estaba hecho, y la vuelta al ruedo fue en este caso un premio gordo. En el primero, Ferrera anduvo esforzado ante un toro que nunca se entregó.
También lució a un buen nivel el riojano Diego Urdiales, que lo tuvo imposible con el segundo, al que despachó de un espadazo, precisamente el que le faltó para redondear su tarde con el quinto, el de mejor condición de los alcurrucén.
Jiménez Fortes completaba el cartel y dejó una sensación agridulce.
(Lea la crónica completa en la edición impresa de ABC y en Kioskoymas)

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La imaginación de Alejandro Talavante salvó una tarde sin alegría

Ganado blando de Benjumea al que le sobraron los picadores. 'El Fandi', Perera y Talavante empataron a una oreja ayer en Murcia 

18.09.13 - 00:03 - 
La imaginación de Alejandro Talavante salvó una tarde sin alegría

La última corrida de toros de la feria de Murcia acabó sin alegría. La corrida fue de una presentación irreprochable. El problema es lo que llevaba dentro. Salvo la movilidad del lote de Fandi y la calidad, sin potencia, del que saltó al ruedo en tercer turno, fue un encierro de toros muy vacíos, blandos en exceso y en la que sobraron los picadores. Pudo abrirse la puerta grande si Talavante hubiera enterrado la espada al primer intento tras su faena al tercero. El extremeño firmó un bonito saludo de capa, con cuatro verónicas a las que siguieron unas ajustadísimas chicuelinas. El comienzo de faena fue por estatuarios que combinó con un pase cambiado por la espalda y el doble de pecho aguantando una fuerte arreada del animal. El de Benjumea acudió con prontitud a los cites, humillando y Alejandro, fresco de ideas, le cogió las velocidades, ligando las series y ejerciendo de ilusionista, pero se atascó con los aceros. Paseó un trofeo del que cerró el festejo. Destacaron cuatro meritorios naturales y el de pecho. Con el toro rajándose aprovechó las inercias para torear hacia los adentros, con inteligencia, para finalizar por manoletinas.
'El Fandi' paseó una oreja facilona del astado que abrió plaza. Variado con la capa, cumplió en el tercio de banderillas, con el toro viniéndose arriba. Con técnica lo fue pasando por el pitón derecho, buscando el efectismo de los martinetes, molinetes, pases de las flores y otros recursos. También se movió el cuarto. Anduvo bullidor y mató de pinchazo y entera en buen sitio.
Miguel Ángel Perera paseó un trofeo del segundo. Blando oponente, perdió las manos desde los primeros compases de la faena. No le quedó otra al extremeño que torear a media altura. Fue la faena a más hasta torear con solvencia metido entre los pitones. El quinto no dio ninguna opción de triunfo. No tuvo fuerzas ningunas aunque tenía la virtud de humillar. Pese a que apenas se le picó, llegó sin gas a la muleta, perdiendo las manos hasta derrumbarse cuando lo quiso ligar Miguel Ángel en los medios. Sin material para el lucimiento, abrevió matando de estocada atravesada.
Oreja para Enrique Ponce y 'El Juli'

Se notó en los tendidos que el de ayer era el cartel más atractivo de la feria de setiembre de Murcia, con la presencia en el mismo de tres grandes figuras, Ponce, 'El Juli' y Manzanares, que fueron capaces de congregar en La Condomina gente suficiente para llenar las tres cuartas partes del aforo.
Llegaba Ponce a Murcia en un excelente momento. En plenitud. Su lote fue de lo más deslucido dentro de un encierro, que en conjunto resultó manejable aunque falto de raza, compuesto por cuatro toros de Juan Pedro Domecq y dos de Parladé. El primero de la tarde embistió al paso al capote del maestro valenciano. Flojito y con poco gas, metió la cara abajo en su encuentro con el caballo. Brindó su faena de muleta al golfista Miguel Ángel Jiménez y comenzó su labor por alto, ayudando a embestir a la res, sin obligarle, para meterlo en canasta a las primeras de cambio. A media altura, con mucho pulso, fue desgranando las primeras series, simplemente acompañando las embestidas del animal. Faena con mérito suficiente para cortar una oreja y que posiblemente se vio perjudicada por ser la primera de la tarde y estar el público aún frío. Si paseó un apéndice del cuarto de la tarde, un toro retinto que tomó los engaños sin clase y se frenó en los capotes.
El cuarto se movió a dos velocidades, echando el freno hacia las afueras y más brusco hacia las tablas. Con bastantes defectos que corregir cayó en manos de un Ponce que no pudo cuajar una faena de lucimiento, pero que fue templando en muletazos de arriba abajo, cortos, sin molestar. Un apéndice.
A esa oreja de Ponce sólo se unió otra de 'El Juli' al quinto en toda la tarde. Y es que las espadas no funcionaron. El madrileño podría haber ya tocado pelo en el segundo de la tarde, al que saludó con un buen ramillete de verónicas. El comienzo de faena tuvo temple. Después de dos tandas en redondo, vino una serie de naturales de trazo largo, despaciosos, con la muleta barriendo la arena, aceptando el astado con nobleza los envites del diestro. Toreo mandón, aguantando algún parón, para terminar dominado su oponente que fue por donde quiso 'El Juli'. Cuando se olía al primer trofeo de la tarde se sucedieron tres pinchazos.
El quinto embistió con alegría y codicia al capote de Julián, que manejó bien el percal para torear por delantales y chicuelinas. Inicio de faena a pies juntos, pasando a la res por los dos pintones sin enmendarse. Le obligó 'El Juli' en las tandas de naturales, en una faena de quietud y afianzamiento de plantas, ligando los pases en un palmo de terreno.
Lo mejor de la tarde fue la artística faena de Manzanares al tercero de la tarde, un buen toro colorado de Juan Pedro Domecq. Le funcionó la cabeza al artista de Alicante, torero de enorme calidad, para dar tiempo entre las series y andar con torería entre tanda y tanda, para que el animal descansara, lo que ayudó para que el toro durara más. La faena fue fluyendo con momentos de mucha belleza, acariciando las acometidas del animal con mucho temple. Pinchó hasta en tres ocasiones, esfumándose las orejas.
El sexto entró al caballo con prontitud, metiendo la cara abajo. Sin embargo no sirvió en la muleta. Tras cambiarle los terrenos, José Mari tomo pronto la muleta con la izquierda. Lo intentó por ese pitón, sin que llegara a compactar una faena lucida, en parte también porque el animal perdió las manos.
Ginés Marín, reiunfador del certamen de novilladas

Ginés Marín se proclamó ayer triunfador del II certamen de Novilladas de la Diputación de Badajoz tras el festejo celebrado en Higuera la Real. Se lidiaron novillos de La Peregrina, de buena presentación y juego, para Fernando Flores (saludos y dos orejas), David Bolsico (oreja y dos orejas) y Ginés Marín (oreja y dos orejas). Con 12,25 puntos, Marín resultó triunfador y fue premiado con un traje de luces donado por Antonio Ferrera; Bolsico obtuvo 11,37 puntos y un capote y Flores 10,62 y una muleta.
Emilio Martín, Tulio Salguero y Antonio Gómez torean en Oliva

Con motivo de sus ferias y fiestas, el municipio pacense de Oliva de la Frontera acogerá este sábado, 21 de septiembre, una novillada mixta que comenzará a las seis de la tarde.
Los toreros actuantes son los descendientes oliveros Emilio Martín y Tulio Salguero, que lidiarán cuatro novillos de la ganadería de Zalduendo. También habrá un eral para el novillero sin caballos Antonio Gómez, natural de Zahínos, y alumno de la Escuela Taurina de Badajoz.
El cartel fue presentado la pasada semana en el salón de actos de la Casa de la Cultura, y contó con la intervención de los tres toreros, que estuvieron acompañados por el alcalde de la localidad, Juan García Torres. Los novilleros agradecieron el esfuerzo realizado al Ayuntamiento y se mostraron muy ilusionados con esta oportunidad «tras muchos años sin toros en Oliva».
También destacaron que era «un lujo» contar con la ganadería de Zalduendo para un evento taurino de estas características. Las entradas tienen un precio general de 18 euros, 15 euros para los jubilados y 11 para los niños.

Diego Ventura gana la partida a Ponce y Perera en Valladolid

El rejoneador cortó una oreja a su primer toro y tuvo una actuacion redonda en el segundo de su lote, entre el clamor de los tendidos 

07.09.13 - 00:11 - 
Diego Ventura gana la partida a Ponce y Perera en Valladolid

El rejoneador Diego Ventura, que cortó tres orejas y salió de la plaza a hombros, fue el triunfador de la corrida mixta celebrada ayer por la tarde en Valladolid, tercer festejo de la Feria de la Virgen de San Lorenzo, patrona de la capital. Un espectacular triple quiebro sin clavar y el rejón de muerte, de efecto fulminante, fue lo más granado de la actuación del rejoneador Diego Ventura en el primer toro de la tarde.
En el segundo de su lote, tuvo sin embargo una actuación redonda, rotunda, contundente. Todo lo realizó a la perfección entre el clamor de los tendidos.
Al primer toro del diestro Enrique Ponce, ya en lidia ordinaria, el público pidió su devolución tras caerse en dos ocasiones antes de ser banderilleado. Su matador le mantuvo después en pie con su habitual maestría en una faena despegada, pero en la que el manso no huyó nunca porque siempre tuvo en la cara la franela de Ponce. La naturalidad y torería fluyeron silenciosas en el segundo toro del maestro de Chiva: equilibrio, elegancia y armonía en todo lo que hizo, pero la espada le jugó una mala pasada.
Con el primer toro de su lote, el extremeño Miguel Ángel Perera no pudo hacer faena, ni siquiera de aliño. El toro no se tenía en pie y doblaba las manos cada vez que embestía. Tampoco acompañó la suerte a Perera en el último toro, un ejemplar que no tuvo un pase.